El método de limpieza adecuado para tu rutina
El inicio de un cuidado de la piel efectivo comienza con la limpieza, eliminando las impurezas de la superficie cutánea. La cultura de belleza coreana prioriza una limpieza profunda que minimice la irritación, lo que permite una mejor absorción de los productos básicos.
La importancia de la doble limpieza
- Es recomendable disolver primero el maquillaje y el protector solar con un limpiador a base de aceite.
- Después de la primera limpieza, utiliza un limpiador espumoso adecuado a tu tipo de piel para eliminar cualquier residuo.
- El punto clave es enjuagar suavemente con agua tibia, manteniendo una temperatura similar a la de tu piel.
Precauciones durante la limpieza
La piel es un tejido muy sensible, por lo que se debe evitar frotar con demasiada fuerza. Es mejor usar toda la palma de la mano para limpiar con movimientos circulares suaves. Al secar el rostro con una toalla, evita frotar y opta por pequeños toques. Dado que la humedad de la piel se evapora rápidamente después del lavado, es recomendable aplicar los productos básicos en un plazo de 3 minutos. Al elegir un limpiador, es fundamental seleccionar una fórmula de pH bajo o un producto enriquecido con ingredientes hidratantes según si tu piel es seca o grasa.




