¿Cómo empezar el cuidado facial con una limpieza correcta?
El primer paso y el más importante es eliminar las impurezas de la piel. Al igual que preparar un lienzo antes de pintar, es necesario limpiar el polvo y los residuos de maquillaje para que los productos posteriores se absorban con eficacia.
Ventajas de la doble limpieza
- Utiliza un limpiador a base de aceite para disolver el maquillaje y el sebo.
- Usa un limpiador espumoso soluble en agua para eliminar cualquier residuo restante.
- Es fundamental usar agua tibia para minimizar la irritación cutánea.
Precauciones al limpiar el rostro
La limpieza consiste en eliminar contaminantes sin dañar la barrera cutánea. Frotar con demasiada fuerza o usar agua muy caliente puede alterar el equilibrio natural de agua y aceite de la piel. Si tienes piel sensible, se recomienda usar un limpiador de pH ligeramente ácido para mantenerlo saludable. Después de lavar, evita frotar la cara con fuerza; presiona suavemente con una toalla para secar, lo cual ayuda a proteger la textura de la piel.




