Limpieza facial básica para un cuidado correcto
El primer paso para una piel limpia es la doble limpieza, que elimina las impurezas de la superficie sin irritar la piel. En Corea, se utilizan secuencialmente un limpiador en aceite para eliminar el maquillaje y el exceso de sebo, y un limpiador acuoso para retirar los residuos restantes.
La importancia de la doble limpieza
- El limpiador en aceite disuelve suavemente el maquillaje a base de aceite y las partículas de polvo fino.
- El limpiador acuoso, en formato espuma o gel, limpia los poros y elimina las impurezas restantes.
- Evite una limpieza demasiado agresiva, ya que puede dañar la barrera cutánea.
Precauciones durante la limpieza
Lo más importante durante la limpieza es la temperatura del agua y la presión de las manos. Se recomienda usar agua tibia, ya que el agua muy caliente puede eliminar los factores de hidratación naturales de la piel y causar sequedad. En lugar de frotar la piel con fuerza, es mejor masajear suavemente con las yemas de los dedos en movimientos circulares. Al secar el rostro, presione suavemente con una toalla sin frotar para minimizar la irritación física. Estos hábitos básicos son la base para mantener una textura de piel suave.




