Cómo comenzar correctamente una rutina de cuidado de la piel
El proceso de cuidado para mantener una piel saludable comienza con la identificación precisa de tu tipo de piel. La filosofía coreana se centra en fortalecer la fuerza natural de la piel, evitando la irritación excesiva y priorizando una hidratación profunda. Es fundamental ajustar la textura y la cantidad de los productos según el estado de tu piel cada mañana y noche.
Principios de limpieza según el tipo de piel
- Piel grasa: utiliza un limpiador en espuma con función de control de sebo para mantener los poros limpios.
- Piel seca: emplea limpiadores en leche o aceite de baja irritación que no eliminen en exceso los aceites naturales de la piel.
- Piel sensible: es esencial revisar la lista de ingredientes y elegir productos libres de alérgenos.
Por qué es importante la limpieza
La limpieza es el primer paso del cuidado facial y sirve para eliminar las impurezas y partículas de polvo acumuladas durante el día. Si usas maquillaje, se recomienda la doble limpieza: primero con un producto en aceite o bálsamo para disolver las impurezas oleosas, y luego con un limpiador acuoso para eliminar los residuos restantes. La temperatura del agua debe ser tibia; el agua demasiado caliente puede destruir los factores de hidratación naturales de la piel y causar sequedad. Después de lavar, no frotes la cara con la toalla, sino da toques suaves para minimizar la irritación.




