Identificar tu tipo de piel antes de empezar
El primer paso para una rutina de cuidado de la piel correcta es comprender el estado de tu piel. En la cultura de belleza coreana, el equilibrio entre la grasa y la hidratación es fundamental; por ello, primero debes identificar si tu piel es seca, grasa, mixta o sensible.
Lista de verificación por tipo de piel
- Piel seca: Se siente tirante después del lavado y suele presentar descamación; requiere un aporte simultáneo de aceites e hidratación.
- Piel grasa: La producción de sebo es activa, por lo que el cuidado de los poros es vital; se recomiendan texturas ligeras e hidratantes.
- Piel mixta: La zona T es brillante mientras que la zona U es seca; se requiere una estrategia de usar productos diferentes según la zona.
- Piel sensible: Se enrojece fácilmente ante estímulos externos; es fundamental revisar los ingredientes y elegir productos suaves.
Criterios para elegir ingredientes según tus preocupaciones
Una vez identificado tu tipo de piel, elige ingredientes que aborden tus necesidades. Por ejemplo, si tienes piel deshidratada, los productos con ácido hialurónico o pantenol son efectivos. Si te preocupa el tono apagado, busca vitamina C o niacinamida. Lo más importante no es la concentración de los ingredientes, sino usar productos que tu piel pueda tolerar de forma constante. El uso excesivo de productos funcionales puede debilitar la barrera cutánea, por lo que es más importante establecer una base sólida con una hidratación adecuada.




