Paso 1: Limpieza profunda sin irritación
La clave del K-Beauty es, ante todo, crear una "base limpia". Para proteger la piel del estrés ambiental, es esencial una limpieza profunda por la noche. No se trata solo de eliminar el maquillaje, sino de limpiar suavemente las impurezas de los poros. Primero, usa un limpiador a base de aceite para disolver la grasa y los residuos; luego, sigue con un limpiador espumoso de pH ácido para no alterar el equilibrio natural de la piel. Usa agua tibia en lugar de caliente para minimizar la irritación y, al secar, presiona suavemente con la toalla en lugar de frotar. La limpieza es el principio y el fin del cuidado facial; si dominas este paso, notarás una piel mucho más clara.




