Historia y evolución moderna de la cultura del postre coreano
La cultura del postre en Corea comenzó con la repostería tradicional que disfrutaban la realeza y la nobleza, evolucionando hasta convertirse hoy en día en bocadillos únicos que atraen la atención de todo el mundo. Tradicionalmente, los coreanos daban gran importancia al uso de ingredientes de temporada para obtener un dulzor natural.
Características de la repostería tradicional
La repostería tradicional se caracteriza por el uso de harina de arroz, ya sea al vapor o frita, acompañada de miel y frutos secos. Se centra más en resaltar el sabor natural de los cereales y la dulzura de las frutas que en el uso de edulcorantes artificiales.
- Tteok (Pastel de arroz): El bocadillo coreano por excelencia, hecho principalmente de arroz, ya sea al vapor o machacado.
- Hangwa: Dulces hechos con cereales y miel, como el yakgwa o el yugwa.
- Sikhye y Sujeonggwa: Bebidas tradicionales elaboradas a base de cereales o infusión de canela.
Evolución hacia postres modernos
Últimamente, ha cobrado fuerza la tendencia 'Halmeonial' (abuela + millennial), que incorpora estos ingredientes tradicionales en la repostería occidental como croffles, macarons y pasteles. Los lattes o helados de sésamo negro, injeolmi (polvo de soja tostada) o artemisa son ejemplos claros. Este cambio ha permitido dejar atrás la imagen anticuada de la tradición, ofreciendo nuevas experiencias gastronómicas tanto a las generaciones jóvenes como a los visitantes extranjeros. En Corea, donde la cultura de las cafeterías está muy desarrollada, es fácil encontrar bocadillos que satisfacen tanto la vista como el paladar.




